Hoy nuestra comunidad celebra con alegría y devoción la solemnidad del Corpus Christi, una jornada en la que los cristianos proclamamos nuestra fe en Jesucristo, presente verdadera y realmente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Las calles de nuestro pueblo se convierten en templo al paso del Señor Sacramentado, recordándonos que Dios camina junto a nosotros, acompaña nuestras alegrías, sostiene nuestras dificultades y nos llama a vivir desde el amor y la fraternidad.
