El Señor ha resucitado, ¡Aleluya!
En
la luminosa celebración de la Pascua de la Resurrección, proclamamos
con gozo el triunfo glorioso de Nuestro Señor Jesucristo sobre la
muerte, fuente de nuestra fe y esperanza.
Que
la luz de Cristo Resucitado renueve nuestros corazones y fortalezca
nuestro caminar, llamados a ser testigos vivos de su presencia en el
mundo.
“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí; ha resucitado.” (Lc 24, 5-6)
Bajo
la mirada de Nuestra Madre en su Soledad, aprendamos a vivir con
esperanza firme, sabiendo que en Cristo la vida siempre vence.
¡Feliz y Santa Pascua de Resurrección!
